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| - Use fundas especiales, a prueba de ácaros (arañitas) del polvo, para las almohadas y el
colchón.
Límpielas una vez por semana con un paño limpio y húmedo.
- Lave las sábanas una vez por semana.
- Lave las frazadas y los cobertores (cubrecamas) una vez por mes.
- Coloque persianas lisas o cortinas lavables en las ventanas. Limpie las persianas una vez por
semana con un paño limpio y húmedo. Lave las cortinas una vez por mes.
- Quite el polvo de los muebles una vez por semana, con un producto para quitar el polvo o un paño
especial que atraiga las partículas del polvo (los paños secos esparcen el polvo).
- Pase la aspiradora con filtro de HEPA y un trapeador húmedo una vez por semana.
- Mantenga cerradas las puertas de los armarios.
- Mantenga un lugar para jugar aparte del dormitorio y almacene allí los juguetes de felpa (peluche).
- Trate de que el piso no esté alfombrado, sino que esté hecho de vinilo, linóleo®, madera o
mosaico
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